13sep consumo 1 - Compra con inteligencia

Allí estaba yo. Luego de un arduo día de trabajo, me sentía agotada, pero decidí ir al mall a distraerme y aprovechar para hacer un par de diligencias. Me topé con una tienda que me encanta y que estaba al 50% de descuento. ¿Coincidencia? Yo quería pensar que no, así que entré. Encontré unos tacones divinos, había mi talla (lo cual es inusual), y para colmo, estaban en descuento. ¿Qué más podía pedir?

Por supuesto, llegó la hora de la verdad, y allí fue cuando me pregunté: ¿Lo quiero o lo necesito?

Esta es una pregunta clave, pero a veces, la respuesta no es tan obvia. De una vez recordé que tenía unos tacones parecidos, a los que a un pie ya se le había caído la tapita, y que estaban algo desgastados. Claro, buscaba la excusa perfecta para justificar comprarme un capricho.

Luego de meditar por un momento, me di cuenta de que estaba en el momento (físico y emocional) perfecto para hacer una compra innecesaria. Justo en el punto para “aprovechar una oferta”, con la excusa clásica de “yo me lo merezco”, y haciendo uso de la “terapia de compras”.

Cada uno de estos elementos son los responsables de que hagamos compras innecesarias la mayor parte del tiempo. Déjame contarte un poco más.

Cazando ofertas

Cuando descubrimos productos en oferta, nos emocionamos, porque sentimos que hemos encontrado una gran oportunidad y nos nace el enorme deseo de querer aprovecharla.

Las ofertas nos crean varias emociones. Primero, crean el sentido de necesidad, nos hacen sentir que debemos tener ese producto o servicio para vivir mejor. También se crea el sentido de urgencia, esa sensación de que debo comprarlo ya, porque es por tiempo limitado. Adicionalmente, sentimos miedo o angustia porque estamos expuestos a perder la gran oportunidad si no lo compramos de inmediato. Todo esto nos hace más propensos a querer comprar ofertas, y a veces, productos que ni siquiera estábamos buscando.

Eso sí, debo aclarar algo. Comprar ofertas no es malo, sin embargo, debes estar alerta de cuáles son las emociones que se generan en ti en ese momento. Cuando no somos conscientes de ellas, tendemos a buscar justificaciones perfectas para hacer compras innecesarias.

Si estás vigilante a eso, podrás tomarte un tiempo para meditar si ese artículo es algo que realmente quieres o si lo necesitas, y si lo puedes pagar.

13sep consumo 2 - Compra con inteligencia

Terapia de compras

La terapia de compras consiste en irse de shopping para canalizar las emociones que estamos sintiendo en ese momento. Un ejemplo muy común es cuando tuvimos una semana pesada y queremos comprarnos algo para compensarnos y subirnos el ánimo.

La mayoría del tiempo lo hacemos de manera inconsciente y buscamos un alivio inmediato a nuestro sentir. Luego de hacer la compra, nos aliviamos, nos sentimos felices, pero eso dura muy poco tiempo.

El problema de la terapia de compras es irse al extremo y que este sea el único método para canalizar tus emociones. Eso puede traer consecuencias graves a tu vida emocional y financiera.

Algunas personas se vuelven adictas a la terapia de compras y entran en un círculo vicioso: sentirse estresados por todos sus problemas (incluyendo los financieros), irse de terapia de compras para sentirse mejor, comprar miles de cosas por impulso, y luego, arrepentirse y sentirse mal porque empeoraron su situación financiera.
Así como dice el dicho, el remedio fue peor que la enfermedad.

5 ‘tips’ para hacer compras inteligentes

Luego de ver las dos principales trampas en las que caemos a la hora de hacer compras, quiero decirte que sí es posible comprar y darse gustos dentro del presupuesto y de manera inteligente:

1. Compara calidad y precio. Es mejor comprar calidad y asegurarnos que, eso que estamos comprando, perdure. Pregúntate por cuánto tiempo lo utilizarás. Ten en cuenta que el precio más elevado no necesariamente te asegura mejor calidad, por eso es importante que lo revises. Igualmente, en el otro extremo, recuerda que lo barato puede salirte más caro.

2. Compara precios. Para las compras grandes o compras de tecnología y electrodomésticos, hoy en día es muy fácil comparar precios. Con un solo clic en tu celular, puedes cotejar los precios del mismo producto en otras tiendas locales e internacionales, de tal manera que puedas verificar si estás haciendo una buena compra.

3. Evita ir de compras en fechas específicas. Hay algunos días en los que nos volvemos más vulnerables a hacer compras impulsivas y nos dejamos llevar por las emociones. Esos días generalmente son el día de pago, luego de una larga jornada laboral o antes de salir de vacaciones. La razón es simple: es en ese momento donde reafirmamos la frase “me lo compro porque yo me lo merezco” y somos más propensos a comprar cosas innecesarias.

4. Sal de compras con un presupuesto y una lista. Siempre. Esto no es negociable. Sea lo que sea que vayas a comprar, siempre debes tener un presupuesto. Ya sea ropa, zapatos, tecnología, el regalo para la sobrina, etc. Además de haber asignado el presupuesto, define cuál será el método de pago: efectivo, tarjeta débito o crédito. Si decidiste utilizar el crédito, te recomiendo te programes para que pagues esa compra en un plazo máximo de tres meses y así podrás definir un monto máximo a gastar, sin endeudarte de más.

5. Respira, date el tiempo de pensar y aplica la regla de las 48 horas. Cuando no logres distinguir entre una compra racional y una emocional, puedes ponerte como regla personal no comprar nada que sobrepase los $50 o $100 sin antes haberlo meditado por 48 horas. Claro, esta regla no aplica para gastos recurrentes como supermercado; solo para compras esporádicas u ofertas.

Espero que te sirvan cada uno de estos consejos, para dejar de caer en las trampas de compras innecesarias y comenzar a comprar de manera inteligente.