La icónica actriz del cine francés, la rubia Catherine Deneuve, llegó a sus 70 años esta semana sin haber dejado de trabajar y sin sucumbir a los retoques quirúrgicos. 

Denueve envejece como una mortal, no esconde arrugas ni se empeña en estar delgada; siempre va regia y no abandona la máscara de pestañas.

Su figura se ha redondeado con los años, pero ella recorre las alfombras rojas sin pretender verse más joven. Aunque casi siempre viste de negro, no se niega a mostrar piel de manera acertada con trajes sin mangas o escotes tipo barco que exponen los hombros. También añade color a lo que lleva con estolas, las piedras preciosas en sus aretes largos o sus uñas rojas.