c1bc5a3f467889941cf4910232274cd5 - Tan panameña como el mafá

Conozco a un señor que tiene 20 años de vivir en Panamá. Hace poco me contaba que le encanta este país; está muy agradecido con lo que le ha dado. Por eso, y por los años que tiene de residir aquí, se siente con autoridad de decir: “oye, me parece que esto no está bien”. “Aunque a veces –agrega– prefiero no decir nada porque basta con que diga: ‘No ha parado de llover’ para que alguien riposte: ‘¿Y por qué no se va para su país?”.

Esa anécdota, que antes me parecía graciosa, ya no. Para nada.

Leo en mi Facebook el comentario de una panameña que luego de reclamarle a alguien por estacionarse mal recibió un: “Aquí las cosas se hacen así, señora” y la ha rellenado de insultos porque pensó que no era panameña. A ella no es la única que eso le ha pasado.

Me llegó una invitación, quiero creer que es una broma de mal gusto, para una marcha dizque de Panamá para los panameños. ¿No les da pena?

Que Panamá está recibiendo un elevado número de inmigrantes es muy cierto. Que una migración sin control puede convertirse en un problema, también. Sin embargo, la solución no es menospreciar o insultar a nadie, ¿o acaso a alguien le gustaría que le insultaran a su abuelita?

No tenemos que ir muy atrás para encontrar que en casi todas las casas panameñas hay raíces extranjeras. 

¿Que si un extranjero ofendió con sus comentarios a Panamá? Señores, al bagazo poco caso. Y el bagazo no es el extranjero, sino el insulto. Y al que no le gusta Panamá solito se va a ir aislando. Basta de estar compartiendo esos insultos en Facebook. 

No imagino Panamá sin mafá, sin saus o sin hot dog  con repollo. Creo que tengo hambre. 

Cuando voy a la Feria Alrededor del Mundo que hace la Caravana de Asistencia Social todos los años en Atlapa, y veo a tantas comunidades reunidas entre plato y plato, conviviendo felices, me digo “esto es Panamá. Un lugar de intercambio cultural donde todos compartimos”. 

Si tenemos un problema busquemos soluciones, no fomentemos odio ni lo transmitamos a nuestros hijos. ¿Ese es el ejemplo que queremos darles? Eso solo trae infelicidad y ruina. Los panameños de verdad somos mejor que eso.