493c82aa9c35abb96f3464ffadf16874 - Mentora por una mañana

Me invitaron de Voces Vitales a cubrir su actividad Mentoring Walk el mes pasado. El primer proyecto que le conocí a esta organización, que tiene filiales en todo el mundo, consistía en reunir a emprendedoras con otras mujeres expertas en diferentes ramas, o sea mentoras, para ayudarlas a crecer.

El Mentoring Walk consistía en un foro y luego una caminata de mentoras junto a las aprendices. En Panamá sería en Costa del Este, desde las oficinas de Morgan y Morgan, auspiciadores.

Alcancé a llegar para la caminata. Todas estaban en zapatillas, con camisetas y mucho entusiasmo, aún inspiradas por lo escuchado en el foro.
“¿Quiere participar?”, me preguntó con una sonrisa una de las jóvenes organizadoras. Afirmé y después entendí que me invitaba a ser una de las mentoras.
“Para eso no estoy lista”, pensé. Y en un descuido me mezclé entre el grupo para no hacerme notar, y observar, que es lo que me gusta.

Pero una muchachita del grupo muy resuelta se me pegó: “¿Ya tiene una aprendiz?”, “¿quiere una?”. Y así me convertí en mentora momentánea de una avispada chica de Las Claras, programa de Voces Vitales que ofrece entrenamiento, estudios y orientación  a madres adolescentes.

Su bebé tenía año y medio y se había quedado en casa con su papá. “Al igual que la mía, que tiene dos”, le dije.  Ella me contó sus aspiraciones, sus retos y cómo la ayudaba su mamá y el papá de su hijo. Su meta era terminar sus estudios y darle lo mejor a su bebé.

Caminamos, bajo un sol de marzo, hasta un parquecito. Allí siguió la conversación. Vi a Patricia Villanueva,  directora de la organización, acercarse a uno de los grupos de Las Claras; lo primero que hizo fue preguntarles por sus bebés; después les conversó de sus estudios y de sus planes para el  futuro.

Me llamó la atención que a las claritas, como les dicen, siempre les preguntaban primero por sus bebés. Divisé a la señora Julieta de Diego de Fábrega, la autora de Del Diario de Mamá, y pensé que era la persona ideal para estar allí de mentora. Me dijo que había ido para acompañar a su hija Beatriz, quien habló en el foro. Ella es dueña del restaurante Ambrosía.  

Me sumé a diversos grupos para oír un poquito de todo. Muchos temas inquietan a las mujeres emprendedoras: ¿cómo llevar sus redes sociales?, ¿cómo poner precio a sus productos?, ¿cómo tener sus negocios en regla? Pero uno que oí repetidamente fue cómo forjar un negocio cuando eres mamá.

Salí de allí inspirada. Convencida de que las mujeres necesitamos espacios de encuentro como este para apoyarnos. Es bueno saber que no estamos solas.