f8ac554231fe3cabcfc2be431bf83537 - Las otras Gilmore Girls

Oliver, el fotógrafo de revista Ellas, una vez me dijo: “no sé qué tienen ustedes con las velas”. Por ustedes se refería a las mujeres, y su reclamo venía a cuento porque me vio fascinada con unas de vainilla.

Lo miré con ojos ofendidos y le dije: “pues lo mismo que ustedes con los carros o los deportes”. Bueno, a él no le apasiona nada de eso. Una rareza.

La serie de televisión Gilmore Girls está en esa categoría de cosas que a las mujeres nos arrebatan. 

Díganme que sí la han visto, por favor.  ¿No están emocionadas por los nuevos capítulos que nos ha prometido Netflix para el 25 de noviembre? ¡Yupi!

Gilmore Girls es la historia de Lorelai Gilmore (Lauren Graham) y su hija adolescente Rory (Alexis Bledel). En el primer capítulo nos muestran a Lorelai como una madre soltera, trabajadora, despistada y que anda a mil.

Poco a poco vamos a descubrir que se embarazó en la adolescencia y que es hija única de una familia rica, de la cual se alejó porque no quiso seguir sus órdenes, como que se casara con el padre de su hija, otro adolescente. 

Nunca pidió dinero de sus padres, pero tendrá que hacerlo para no negar a su brillante y casi perfecta hija la oportunidad de estudiar en una prestigiosa secundaria. Los estirados señores Gilmore ponen una condición: ambas deben cenar con ellos todos los viernes. 

Si no la han visto se imaginarán un drama; qué pereza. Nada de eso. Los creadores de la serie se las ingeniaron para presentarnos a madre e hijas muy distintas, con conflictos entre ellas, pero con amor y gracia suficiente para resolverlos a su estilo. Viven en un pueblito casi mágico, Stars Hollow, con encantadores y estrafalarios vecinos. 

Antes pensaba que este flechazo solo lo tenía yo, pero hace unos meses cuando Netflix —bendito Netflix— subió la serie, me di cuenta de que muchas mujeres cercanas a mí la estaban viendo. 

Han pasado nueve años desde que se transmitió el último capítulo. Y la magia sigue.  

Alguien me dijo una vez que no le gustaban sus diálogos demasiado ingeniosos, que en el mundo real nadie habla así. Es cierto, pero para qué quiero el mundo real en la televisión. A mí déjenme con Luke, el guapo y gruñón dueño de la cafetería adonde las Gilmore Girls van todos los días a tomar litros de café. Con la incondicional Sookie, el mejor papel que, en mi opinión, ha hecho Melissa McCarthy. Con la pizpireta señora Patty, que por años enseña a las niñas danza en su escuelita, y hasta con los padres de Lorelai, que al final nos echan en un bolsillo.

Yo estoy lista para la maratón de los nuevos capítulos, ¿y ustedes?