74a3841d8a26e899ef28d282b08b1b7e - Cuando fuimos flacas y no lo sabíamos

Feliz, pero también triste, una amiga me enseñó unas fotos de ella de hace 10 años. Me dijo casi llorando: “mira cómo me quedaban los pantalones”, “mira mis brazos chiquitos”, “¡ni cachetes tenía!”. 

Yo la miraba y asentía, pero no entendía su lamento. Hasta que me dijo: “¡Y yo sufría porque me creía gorda, gordísima!”.

Mi amiga me empezó a contar todas las tonterías, así me dijo ella, que hacía en esa época: se tapaba los brazos, se compraba ropa que cubriera sus muchos defectos, hasta camiseta se ponía encima del vestido de baño porque se sentía una ballena en la playa. Sí, usaba una de esas camisetas con cara  o lema de político. 

Pues yo me lamenté con ella. La compadecí. Le di un pañuelo. Y también le reproché lo mal que había hecho y las horas que había desperdiciado. En esas fotos se veía genial. Pero no lo sabía.

Ella se fue y no le dije mi secreto: ¡lo mismo hice yo! Sufro igual cuando veo fotos de hace… mmm (aclaro la garganta) de hace un par de años!

Yo también pensaba que mis brazos eran de luchadora. Como los de la Montaña Fiji. Yo también tuve una camiseta, no de político, claro, para taparme en la playa. Yo también criticaba mi cuerpo. Y la verdad es que estaba muy guapa en esas fotos de antes.

Mujeres todas, jóvenes y mmm (aclaro la garganta) no tan jóvenes ¡paren de criticarse! Dejen de decir cosas feas de su cuerpo. Ese cuerpo maravilloso que las lleva y las trae, que les permite sentir, brincar, caminar, oler… hacer de todo pues.  

Paren de huir de las fotos. ¿Quién les dijo que salen mal? Ah, ustedes mismas claro. Ustedes son sus enemigas. Bobas que son. 

Lo cierto es que no son las únicas culpables, la culpa es de esta sociedad que siempre quiere modelar a las mujeres. No nos acepta diferentes, a todas nos quiere recortar con la misma tijera. Y no nos rebelamos. 

Madres de recién nacidos y de bebés, dejen de huir de las cámaras porque salen gordas. Dejen de pensar que cierta ropa no les va bien. 

Les apuesto a que en 10 años sus fotos de hoy les parecerán hermosas, bellísimas, y se lamentarán de no haberse tomado más.