sombrita5junioF - Con permiso para fallarCada año, la conferencia Sip Connect reúne en Miami a periodistas y a otros profesionales interesados en medios de comunicación y servicios digitales.

Hace unas semanas la Sociedad Interamericana de Prensa, que organiza este evento, se dio cuenta de que era imposible reunirse físicamente, pero era imprescindible hablar de periodismo y de su futuro.

No hay una sola rama profesional que no ha sido tocada, mejor dicho apaleada, por la epidemia. De por sí, el modelo de negocios de los medios de comunicación ya tenía problemas. No necesitaba otros.

No hubo reunión en Miami pero sí, Sip Connect a través de una conferencia virtual gratis a la que se inscribieron 5 mil personas. Durante la jornada de cuatro días, en dos semanas, escuché las ponencias. A veces, mientras hacía teletrabajo o cuando ponía la lavadora.

Muchas ideas apunté, pero lo que a continuación les voy a plantear me ha hecho reflexionar mucho.

Es sabido —yo lo sé y usted también— que hay que cambiar, pero para los medios de comunicación tradicionales hay un gran obstáculo: los periodistas y las redacciones están acostumbradas a verificar dos y tres veces antes de hacer algo.

‘Si no estás segura, no lo publicas’, me enseñaron mis maestras. Y así debe ser si uno quiere mantener su credibilidad, que es su principal capital. Lo malo es que ese cuidado, ese pedir permiso a un pie para mover el otro, se pasó a la cultura organizacional de las empresas y eso hace más difícil atreverse a probar cosas nuevas.

Hay miedo a fallar, a hacer el ridículo o a invertir en un esfuerzo que no sea un éxito total.

No podemos esperar a tener todas las respuestas, a estar 100% seguros para probar una nueva manera de contar historias, de comunicarnos con la audiencia o de hacer rentable el negocio. Y esta reflexión, hecha en una conferencia para medios de comunicación, es válida para cualquier persona de cierto éxito acostumbrada a una forma de hacer las cosas, que quizás fue buena por mucho tiempo, pero que ha llegado el momento de cambiar.

Los de Sip Connect tuvieron que aprender de apuro a manejar las plataformas de videoconferencias (y se les cayó la señal a veces o no se conectó a tiempo el expositor), pero el temor a eso no los detuvo a hacerlo. Y qué bueno por los que aprovechamos esas ponencias.

Toca a cada uno de nosotros pensar qué debemos hacer en forma distinta. El mundo es de los que se atreven, y esa lección no es nueva.