por la sombrita3j00 - Carta a una mujer que no está haciendo lo suficiente

Sí, esto es contigo.

Contigo que no estás haciendo lo suficiente. Tú lo sabes. ¿Ya lavaste? ¿ya cocinaste? ¿ya recogiste? ¿ya escuchaste el webinar? ¿y el podcast? ¿te bañaste? ¿meditaste? ¿hiciste un plan de alimentación saludable? Pero todavía te falta. No estás haciendo lo suficiente.

Sabes que podrías ser mejor. Mejor hija. Mejor amiga. Mejor vecina.

Sabes que podrías producir más. Que podrías trabajar más rápido, entregar más rápido. Lo sabes. ¿Yo para qué te lo digo?

También podrías dedicar una hora más a repasar las clases virtuales con tus hijos.

Podrías haber aceptado ese Zoom con las amigas.

Podrías haber leído una página más de ese libro.

Si te identificaste, un pelín, con todo lo que escribí aquí. Si por un momento sentiste contigo. Te tengo una noticia: Ya estás haciendo suficiente.

Te lo digo en serio.  No tienes que hacer más. Estamos en medio de una pandemia. En cuarentena.  No estamos en fin de semana largo. Y si estuviéramos en fin de semana largo tu obligación sería relajarte y no preocuparte por los cajones que no están ordenados como los de Marie Kondo. Ni sofocarte porque ya renunciaste al curso virtual al que te inscribiste.

Ahora mismo tu prioridad debe ser cuidarte física, emocial y mentalmente. No tener el armario ordenado por colores. Es cuidar a tu familia. Mantenerte libre del virus, y que tu familia lo esté. No lograr que tu hijo sea cuadro de honor en las clases virtualies.

Y si hay alguien enfermo, porque te advierto que muchos nos vamos a enfermar, entonces tu prioridad es sanarte o ayudar a sanar a ese querido. No aprender un nuevo idioma.

Nadie está esperando, aparte de ti, que salgas de esta pandemia experta en hacer fermentado, jabón artesanal o kimchi; ni con 10 certificaciones virtuales o preparada para una maratón.

Si eso te hacen creer los post de redes sociales, déjalos de seguir.

Está bien, no estar bien.  Date permiso para sentirte triste, aunque no tengas la Covid 19. Aunque tus hijos estén sanos o tengas comida en el refrigerador. En medio de tantas pérdidas y de incertidumbre no somos de piedra.

Ahora, si hay algo que de verdad quieres hacer, y lograr con todo el corazón entonces hazlo. Pero que sea una cosa. O dos.  Y pon tu empeño en ello. Hazlo porque es lo que de verdad quieres. No para ganar la aprobación de tus cuñadas, de las mamás de la escuela o de tus compañeros que piensan que si llevas una vida personal, entonces no estás lo suficientemente comprometida con tu carrera.

Ya estás haciendo bastante. ¿Viste?

¿Qué por qué escribí este artículo con semejante título? Porque de haber titulado ‘Carta a la mujer que hace suficiente’ No me habrías leído. No habrías creído que era contigo. Pero sí, lo estás haciendo bien.