finanzaspersonalesellaganamasqueyo1 - Cuando ella gana más

El dinero tiene diferentes significados para cada persona y es un detonante de temas ocultos o no resueltos en el ámbito personal o de pareja.

Según el valor que cada pareja le dé al dinero, así será la convivencia, afirma Bernard Prieur, autor del libro Dinero y pareja. “Las parejas hablan de su pasado, de sus traumas, hablan de sexo, de fantasías, pero no de dinero”, dice Prieur en su obra. Muchos hombres asocian el dinero a su masculinidad. Ganar menos que su mujer es valer menos, es perder la hombría.

No solo pasa en países de Latinoamérica. En tierras lejanas como Estados Unidos o Suecia estudios revelan que esto también es causa de conflictos. Las mujeres allá también intentan nivelar la relación entregando el dinero al hombre, tratando de evitar el impacto negativo en él, dándole el control del dinero. Ella se siente mal, no quiere perder a su pareja ni a su familia. Entonces él se pone peor y da rienda suelta al chantaje emocional y al ataque psicológico y hasta físico. El inicio del fin de la relación.

Muchos consejeros de parejas dicen que la dinámica psicológica oculta del hombre herido que no soporta que ella gane más, es castigar su éxito perpetuando su fracaso o estancamiento. Así, la mujer puede llegar de manera inconsciente a buscar los viejos modelos de dependencia y sumisión con tal de ser amada o si tiene una alta autoestima a divorciarse o separarse.

Él, de pie, controla el dinero de ella, no la deja ayudar a sus padres o prestarle a sus amigas; en cambio, propone gastar en inversiones y negocios sin fundamento. Las consecuencias de esa situación pueden derivar en comportamientos agresivos o infidelidad. Si ella gana más, el dinero debería ser para potenciar y condimentar esa felicidad. La paradoja es que muchos pierden su felicidad tratando de hacer plata y después pierden su plata tratando de ser felices.

En todo caso, las parejas en conflicto no pueden caer en la tentación de detener el progreso de ella a la espera de que el hombre se nivele; pero tampoco dejar que el hombre se sienta disminuido.

Juntos pueden elegir una manera de integrar la economía al amor, creando una administración solidaria. El Código de la Familia en Panamá establece que cada uno debe aportar según el porcentaje de ingresos, dado que lo importante no es quién gane el dinero, sino cómo se usa para fortalecer la unión de pareja.  Siempre debe privar el diálogo y la búsqueda de consenso.

Ni hombre ni mujer debe echar en cara al otro sus ingresos, pero tampoco debe la mujer minimizarse. Ganar más que la pareja no es un pecado. Lo ideal es que el hombre sea maduro, busque equilibrar la relación y encuentre el apoyo en su pareja y amigos.