dematitis00 - Esa erupción ¿no será dermatitis atópica?

La dermatitis atópica no es una infección, no es cáncer y ni siquiera es contagiosa, pero no tiene cura. Algunos pacientes visitan muchos consultorios antes de obtener un diagnóstico definitivo; mientras tanto, y según su caso, ven cómo se afecta su sueño, por la comezón, su autoestima, su vida social y de pareja.

Esta condición fue el tema del seminario Dermatitis Atópica que este mes dictó, de manera virtual, la farmacéutica Sanofi  Genzyme.

La dermatitis es una inflamación de piel y la palabra atópica se refiere a que está fuera de lugar, es algo que no debería ocurrir, pero ocurre.

Y aunque no es una alergia si es común que las personas que la presentan también padezcan algún tipo de alergia como asma o rinitis alérgica, explicó el dermatólogo panameño Pablo Noel quien expuso en este seminario.

Cuando la barrera es defectuosa

La piel es el órgano más extenso del cuerpo. Gracias a la piel es posible interactuar con el exterior: tocar y sentir; pero es también la barrera que protege al organismo de los peligros de afuera.

Cuando se vive con dermatitis atópica es como si la barrera tuviera fallas. Las bacterias, alérgenos, irritantes y hongos ingresan de manera más fácil. Por eso, un cosmético, un jabón, una joya de fantasía o una tela sintética puede ocasionar erupciones. Molestias que otros no sienten.

En el seminario también se comentó que en las áreas urbanas y en los países occidentales, en desarrollo, está aumentando este diagnóstico. Si uno de los padres tiene dermatitis atópica hay 20% de probabilidad de tenerla; si los dos padres la tienen, sería el 50%. Y hay más casos entre las mujeres.

“La piel es un órgano muy emocional”, explica el doctor Noel, se revela en el hecho de que ciertas situaciones pueden ser un desencadenante de la dermatitis atópica. Igual puede darse cuando hay cambios drásticos como pasar de vivir en la montaña a la costa.

Entre más se tarde se trata esta afección, más difícil puede ser su  tratamiento. En algunos casos,  la piel se trata de defender engrosándose, este es un cambio en la apariencia de la dermis que hacen que la persona se sienta aún más cohibida a la hora de mostrar sus manos o la parte afectada, pues la reacción de las otras personas puede ser, involuntariamente de rechazo.

Los síntomas

Algunas de las manifestaciones de la dermatitis atópica pueden parecerse a las que causan otras enfermedades, por eso es importante el diagnóstico.

  • Resequedad en la piel
  • Prurito o comezón, que puede ser persistente, especialmente durante la noche.
  • Ampollas y erupciones que se cubren con una costra al rascarse.
  • Manchas rojizas a marrón grisáceo en manos,  pies, cuello, la parte superior del pecho, los párpados, la parte interna de los codos y las rodillas.
  • Piel engrosada, agrietada o de apariencia escamosa.
  • Piel en carne viva, sensible e inflamada por rascarse.

Conocer y ser precavidos

Una vez que la persona ha sido diagnosticada es importante que conozca lo que implica la dermatitis atópica y aprenda  los elementos que desencadena una reacción. Si la enfermedad ha afectado sus relaciones y su autoestima no dude, también, buscar ayuda psicológica.

Evite los detergentes y los jabones muy agresivos. Entre más espuma haga un jabón más detergente tiene. Use guantes si tiene que usar productos de limpieza.

Prefiera ropa de algodón y asegúrese de eliminar etiquetas y elementos que pueden molestarle.

Más que llevar una dieta restrictiva, los doctores recomiendan verificar qué alimentos le ocasionan alguna reacción negativa y entonces retirarlo.

Dermatitis atópica en tiempos de pandemia

Con el incremento de la higiene de manos, en medio de la crisis del coronavirus, los doctores han visto un aumento de dermatitis en la mano. Lo mejor es evitar jabones fuertes, antibacteriales. Use un jabón sin detergente y siempre aplique la loción hidratante que le han recomendado.