ee96042d6b7537c2f2c3c5a6fc81057e - Porras de familia

Los juegos en Río 2016 son una oportunidad para no solo observar una competición de deportes, sino para ver representado todo un aparato de valores que deberíamos compartir. En tiempos en que la banalidad gana terreno,  cada prueba de estos hombres y mujeres deportistas son un recordatorio de que la perseverancia, la ética y el deseo incesante por conseguir la excelencia no es algo anacrónico, y que el trabajo duro es el único medio para llegar a un éxito indiscutible y limpio.  Y ello se prueba no solo en su desempeño. Después de las pruebas, al acercarse a las gradas demuestran que son hijos, hermanos, esposos y padres, dando el ejemplo de que sí se puede tener tiempo para todo y que no hay porras como las que da la familia.  Arriba: la ciclista estadounidense Kristin Armstrong muestra su medalla de oro por ciclismo de ruta a su hijo Lucas.