1429ec9b1b1f5c59ea64b641b70dbd37 - El mundo virtual influye en los niños

De niña, tenía la preocupación de que en el futuro los robots serían tantos que tomarían nuestros puestos de trabajo y no sabríamos qué hacer. Nunca se me ocurrió que la interacción con ellos tendría influencia en nuestra mente y comportamiento.

La automatización, el reemplazo de robots por humanos, es hoy una realidad. Hemos podido utilizarla a nuestro favor para hacer nuestra vida más cómoda y segura. Sin embargo, hay una línea muy fina que nos hace navegar constantemente, de forma desapercibida, entre el mundo real y el virtual.

Parece que al crear la inteligencia artificial, el humano, inadvertidamente, dejó de pensar en  cómo influiría de manera recíproca en nuestros procesos mentales, mayormente en los de  generaciones que han crecido con ella. 

Solo tenemos que tratar de recordar el número de celular de algún amigo cercano y nos daremos cuenta de que no lo sabemos. El que lo tiene en su memoria ¡es nuestro aparato!

De esta forma, hemos ido cediendo algunas de nuestras capacidades y adquiriendo otras características dadas por la inteligencia artificial. Podríamos decir que algunos de estos aparatos han empezado a pensar por nosotros  y a influir de formas inesperadas.

Irónicamente, con la tecnología se están creando aplicaciones para estimular el cerebro y prevenir la pérdida de memoria en la vejez.

Esta parece ser una relación muy complicada. Pensemos específicamente en la influencia de los videojuegos en la mente de los niños y adolescentes.

Cuando observamos a alguien frente a nosotros, en nuestro cerebro se activan las llamadas neuronas espejo, descubiertas por el neurólogo italiano Giacomo Rizzolatti  y su equipo, las cuales nos permiten hacer propias las sensaciones y las acciones de los demás.

Así, logramos ser empáticos e imitar las conductas de quien observamos. Estudios sobre el cerebro indican que nuestra mente no distingue claramente entre una experiencia real de una ilusión virtual. Este es el principio utilizado para el entrenamiento de pilotos en un simulador,  por ejemplo.

943e69f6790af0dfa0309042b8d2bd23 - El mundo virtual influye en los niños

En muchos de estos videojuegos hay una exacerbación de estímulos violentos que crean una sobrecarga en el sistema de regulación del afecto del niño, definido como la capacidad individual de dominar, reducir o estimular los afectos en uno. Esto provoca falta de contención de los sentimientos agresivos.

Los niños se identifican con estos personajes, al igual que los adultos lo hacen al ver una película o una obra de teatro.

A mayor exposición a juegos de interacción digital, mayor exposición a un estilo de relación, pantalla-humano, que provoca sentimientos y deseos en la persona, pero no los satisface.

Como seres humanos estamos programados para crear vínculos afectivos con personas importantes desde nuestro nacimiento, con los que se expresan y satisfacen las necesidades afectivas.

Lo preocupante es que, en la relación con las pantallas, se crea un deseo donde no existe de vuelta una respuesta individualizada que lo apacigüe.

De estar sobreexpuestos a este tipo de relación, se podría deducir que los niños tenderán a establecer relaciones más narcisistas en las que no reconocen las necesidades del otro, sino que buscan satisfacer las propias constantemente.

La tecnología está aquí para quedarse, con sus beneficios y fallas. Dependerá de nosotros cuidar el desarrollo de nuestros hijos y lograr que hagan un balance entre  el contacto humano y el mundo virtual. Diversas investigaciones recomiendan que los niños no tengan contacto con las pantallas antes de los dos años, y luego no por más de dos horas diarias. No nos quedemos observando pacientemente cómo nuestros hijos se quedan como zombis actuando con una mente prestada al estar horas frente a las pantallas.

Invitémoslos a hacer deportes y socializar con otros niños cuyas respuestas son reales. Sobre todo si vemos que la tecnología está siendo usada como un refugio para evitar las relaciones personales que nos enseñan cómo vivir en sociedad

Antes de comprar los videojuegos,  pregúntese si dejaría que su hijo se fuera de paseo con el protagonista, lo invitaría a su casa a comer o quisiera que lo supervisara durante su ausencia.

Trabajemos para que nuestra interacción familiar con la tecnología sea más una danza equilibrada que una pelea en el ring. Nos conviene.