c378383acc8589459a41db2adc93dac4 - El cuidado de los sentidos

Dicho de manera muy sencilla y simplificada, los sentidos permiten al ser humano aprender y responder a los variados estímulos del ambiente. A través de estos se evidencia una enorme capacidad de obtener información del mundo. La diferencia ahora es que ya sabemos que esto ocurre desde los primeros tiempos de gestación durante el embarazo, destacando la importancia de cuidar los sentidos de los bebés desde el vientre.

El doctor Beltrán Lares Díaz (obstetra de Venezuela), un estudioso de los bebés prematuros y recién nacidos, destaca en su artículo “Los sentidos del bebé en el útero”, que esta capacidad de obtener e interpretar información ayuda a  la programación de los órganos de los sentidos (en el cerebro) a través de conductas celulares, que a su vez forman de sencillas a complejas interconexiones neuronales corticales. De esta manera el cerebro recibe información y la procesa.

Pinitos de la inteligencia. Hace unos años se pensaba que el cerebro de los bebés en el útero era inmaduro, con poca mielinización que permitiese la transmisión de los impulsos nerviosos (que es la forma de comunicación neural). Hoy sabemos que el cerebro tiene una programación que incluye una mielinización escalonada que termina cerca de los 20 años de edad.

Más allá de lo que se conocía de una influencia hormonal y alimentaria en el feto, hoy podemos afirmar, con estudios que así lo sostienen, que los bebés en el útero también se ven influidos por los sentidos y la información que reciben del mundo.

Se ha comprobado que los bebés poseen atención visual desde el séptimo mes de la concepción, y que contrario a lo que se conocía, los recién nacidos tienen capacidad de enfocar a distancias de hasta 35 cms. Sin embargo, no se compara a la importancia de los sentidos del oído y el tacto antes de nacer.

Según las publicaciones de Lares Díaz, el tacto, presente desde la octava semana en el útero, funciona como un sistema auditivo precoz que amplía la información. Por ejemplo, a través del sistema propioceptivo (distancias proximales) el feto es capaz de saber si su madre está quieta o en movimiento. De esta forma, el movimiento de la madre se convierte en un balanceo que, después de nacido, puede ser replicado y proveer calma.

Todos los sentidos son importantes, pero es mi deseo en esta entrega centrarme en el sentido de la audición y su vital importancia. Estas líneas nacen del comentario de una madre al decirme que en países desarrollados, los bebés usan protectores auditivos desde el nacimiento. Por supuesto, mi curiosidad me llevó a buscar el porqué de esta práctica.

Lo que encontré ha sido fascinante y apoya mi manera de pensar en la importancia del desarrollo neurológico, que ya he compartido con ustedes a través de mis notas.

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Aprendizaje en el útero. Hoy sabemos que sí hay aprendizaje intrauterino, y específicamente le da una relevancia enorme al desarrollo del sentido de la audición desde etapas tempranas en la gestación. De hecho, los estudios establecen que las estructuras auditivas se completan entre las 24 y 28 semanas.

Algunos estudios realizados con ruidos y recién nacidos arrojaron que los bebés reaccionaban mejor a sonidos tranquilos y rítmicos. El ruido estridente y de mucho volumen no solo creó estados de agitación, sino poca capacidad de consolarse en los bebes.

Situación de estrés para el bebé. La revista Pediatrics de Estados Unidos efectuó un estudio en su población infantil y su relación con las afectaciones por el ruido. Se encontró que 12.5% de los niños en el estudio mostró cambios drásticos en los umbrales de tolerancia a los sonidos, afectando sobre todo la discriminación auditiva, tan necesaria más adelante en los procesos de aprendizaje. Es decir, si el menor no escucha bien, difícilmente puede aprender. Así de sencillo.

El estudio de la revista especializada también concluye que más allá de la pérdida auditiva, los efectos de la exposición al ruido pueden desencadenar problemas cardiovasculares, pérdidas o dificultades para dormir, amén de los cambios en la química cerebral, tema del que ya hemos hablado.

No hay que ser un genio para concluir que, a la larga, producirán afectaciones en la productividad (tanto en la académica  como en la laboral), con todos los efectos secundarios que estas dos acarrean, como la baja autoestima, consumo de drogas, cambios drásticos en los estados de ánimo, etc.

Me interesa mucho que los padres presten atención a esta información. Vivimos en un país muy ruidoso y muy acelerado. Creamos ruido donde no hay. Es importante respetar al ser humano y no lo estamos haciendo. El ruido sí afecta. ¿Desea que su hijo sea mejor estudiante? Verifique el nivel del ruido que lo rodea.

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ESTABLECER NORMAS
Cuidar la salud auditiva

Me ha tocado presenciar que los padres someten a sus bebés a sonidos fuertes, bien sean de  bocinas, televisores, ruidos en general. Una exposición que empieza desde la cuna. En los salones de clases el ruido producido por los niños interrumpe el proceso de atención y aprendizaje. Se debe enseñar a los niños y a los jóvenes a vivir en mundos más silenciosos. Podríamos copiar las reglas de los países más desarrollados, que han empezado a proteger el sentido de la audición de los bebés cubriéndolos con orejeras. A usted, ¿qué le parece?