Finanzas personales

Planificación financiera al tener un bebé

texto. José Canto

Mayo 19, 2017
Al formar familia no se puede dejar de lado la planificación financiera.

Una pareja responsable y prudente debería considerar la idea de tener un hijo igual a la idea de crear una empresa y administrarla por 25 años. Cuidar a un niño es una inversión importante de tiempo y dinero, en horas de vigilia y atención que empiezan desde la confirmación del embarazo.

Consideren los costos médicos prenatales, ropa de la futura madre, preparativos para el parto y el postparto, y  la crianza hasta los 18-25 años.

En un artículo de Miguel A. García V., publicado el 11 de marzo de 2017 en el diario español El País se lee que “proporcionar un buen entorno puede costar —según la Unesco— entre 7 mil 600 y 22 mil  dólares por hijo y año”, según lo que los padres consideren “bienestar del hijo o hija” . En los países de la OCDE —los más ricos del mundo—, un niño de dos años copa el 27% de los ingresos familiares. Un esfuerzo nada equidistante, porque varía desde el 5% de Suecia a más del 50% en Japón y el Reino Unido. Investigadores sociales y económicos en Estados Unidos estiman que criar a un niño hasta los 18 años supera los 245 mil dólares en un entorno de ingresos medios. Si son altos, alcanza los 455 mil. En el Reino Unido, acompañar hasta la edad adulta (21 años) a un niño requiere de 272 mil euros. Un incremento del 65% desde 2003. Mientras, en España, el BBVA estimaba en 2015 un gasto durante los tres primeros años de vida de 19 mil euros.

No tengo cifras de Panamá, pero considero que acá es igualmente costoso. Lo que para unos son gastos constantes y crecientes, para otros es la perspectiva de un gran negocio; hospitales, clínicas, médicos,  guarderías, tiendas de alimentos, ropa, etc. “El cuidado de los niños es una oportunidad de mercado recurrente debido al aumento de los hogares con dos fuentes de ingresos, y a que las mujeres trabajadoras dan a luz más tarde”, analizan en Bank of America Merrill Lynch.

El solo hecho de traer un hijo al mundo sugiere una inversión considerable en su ajuar de ropa, productos de bebé, pañales, leche, vacunas, habitación y accesorios.

A medida que crece, algunos gastos pueden desaparecer, pero llegan otros como el jardín, el colegio y los cursos extracurriculares. 

Padres, consideren su vida mirando a largo plazo, considerando la evolución social y económica, lo cual es como tener una bolita de cristal cuya lectura es enturbiada por la incertidumbre.

A medida que el niño crece aumentan también los gastos. A partir de los tres años hay que destinar dinero a colegios, uniformes, ropa, libros de texto. Crear y criar una familia es gratificante, pero costoso.

De allí que los ahorros sean determinantes a la hora de hacer cuentas, pues al tratarse de unos costos tan elevados, las finanzas pueden llegar a debilitarse, por lo que usted, como futuro padre, debe priorizar los gastos que trae consigo un hijo. Planificar dicha aventura es todo un reto.