Finanzas personales

Emociones en el manejo del dinero

texto. José Canto

Febrero 17, 2017
Hay una infinidad de razones que podrían inducirnos a manejar nuestras finanzas personales emocionalmente.


Creo que ya nadie cuestiona la íntima relación entre las emociones y el manejo del dinero. El dinero no posee el mismo significado para todo el mundo. Es más bien una herramienta compleja, cuyo significado varía de persona a persona y de una circunstancia a otra.

Tiene mucho sentido esforzarnos en reducir al máximo las decisiones financieras emocionales negativas. Hay una infinidad de razones que podrían inducirnos a manejar nuestras finanzas personales  emocionalmente.
Entre estos pecados capitales mencionaría

1. Un deficiente autoconocimiento que puede llevar a desestimarnos. 
2. La envidia por las cosas que otros han logrado.
3 La pereza para no querer hacer un trabajo de control de dinero. Posponemos el cambio de estilo de vida y valores.
4. El miedo a enfrentar los hechos financieros de nuestra vida (muchas deudas, no hay liquidez).
5. Resentimiento, pues ¿por qué a mí me cuesta tanto todo y no a otros?
6. Inmadurez emocional. No tengo criterio propio y otros me indican el camino a recorrer.
7. Consumismo y desconocimiento o falta de educación financiera.
8. Publicidad que incita al consumismo y a estar a la moda.
9. Problemas psicológicos tales como compras compulsivas, atesoramiento compulsivo.
 
MEDIDAS. Pero hay mucho que se puede hacer para tomar medidas que nos permitan actuar más racionalmente usando nuestra inteligencia emocional.
1. Buscar ayuda profesional si siento que no valgo mucho y que otros son más importantes y merecen mejor vida que yo.
2. Analizar aspectos de la infancia y juventud que me han marcado negativamente y cambiar esos patrones emocionales. Hablar con personas maduras, amigos verdaderos que me ayuden a retomar mi vida con responsabilidad, liberándome de cadenas emocionales.
3. Aprender más sobre educación financiera. Preguntar, dejarse asesorar, leer sobre el dinero.
4. Aclarar muy bien las metas, tener un plan de vida autónomo.
5. Reducir la exposición a la publicidad. Cuanta menos vea, menos probable es que acabes siendo persuadido para comprar cosas que no necesitas.
6. Evitar la tentación. Cada quien sabe a qué es más vulnerable. Si tu problema está en los centros comerciales, evítalos.
7. Automatización. Si te resulta difícil tomar buenas decisiones financieras, elimina la posibilidad de elección. Puedes establecer un monto de ahorro mensual por descuento directo. Cuando las cosas funcionan 
automáticamente es más difícil sabotearlas.
8. Analizar tus decisiones y motivos. Cuando te sientas tentada a gastar, pregúntate ¿lo necesito o es un capricho? Si es una compra importante, date una semana para reflexionar sobre ella.
Síguele la pista a cada céntimo que gastes para tomar conciencia de tus debilidades.