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Un sorbo de cerveza artesanal en Panamá

texto. Thalia Morales  fotos. Oliver Meixner y cortesía

Enero 6, 2017
En Panamá, la oferta de las cervezas artesanales sigue en crecimiento. Cada vez más maestros cerveceros optan por la creación de esta bebida.

La cultura de la cerveza artesanal en Panamá nació hace 11 años con Istmo Brew Pub, la primera microcervecería con bebidas llamadas como las provincias de Panamá, Colón, Coclé, Veraguas y Chiriquí. De allí surgen otras casas cerveceras de origen artesanal y emergen sus respectivos maestros cerveceros.

CASA BRUJA

Jonathan Pragnell es cervecero casero desde 2005.  “Siempre quise tener una cervecería artesanal, hasta que decidí ser asistente cervecero en Brewdog [en Escocia] para aprender a producir profesionalmente”, afirma.

Regresó a Panamá, trazó un  plan de negocios y se asoció con Richo Fernández, “uno de mis mejores amigos para todo lo que tenía que ver con la marca, y luego de ahí conocimos a Monchi Fábrega, que nos apoyó con la contabilidad, los controles de calidad  y arrancamos”.

La fábrica opera en el Parque Industrial de Costa del Este, en donde abrieron un pequeño barcito de tapas o tap room. Hoy sus productos se pueden obtener en casi todas las cadenas de supermercados, licorerías locales, además de alrededor de cien restaurantes en la ciudad. Exportan a República Dominicana, Costa Rica y España.

Sus cervezas oficiales son: Fula, una Blonde Ale, dorada; Chivoperro, color cobre, de toque amargo y aroma intenso a maracuyá y mango; Sir Francis, una Red Ale, de color rojo, con mezcla de cebadas caramelizadas y centeno malteado,  aromas con  toque de melón y nueces.

La Chitra Session Pale Ale, de color dorado, con un aroma intenso a toronja y limón, ligeramente amargo, con sabores cítricos, cuerpo ligero y regrescante.

La Tulivieja es una imperial IPA (Indian Pale Ale) de color cobrizo, con sabor amargo y caramelo y aroma pinoso con toque de mermelada y piña, y Tres Tristes Tigres, una

Belgian Wit, con apariencia turbia, perfumada con hierbas, especias y toques de naranja. 

Al respecto de los peculiares nombres de sus productos,  Pragnell sostiene  que todos tienen una historia. El “chivoperro” era un chivo en la casa de Richo Fernández, de Portobelo, que se comía la comida del perro. “Fula” lo inventó Lauren, la esposa de Pragnell, como un chiste.

Como la familia de Fernández es de Colón y Pragnell se crió en esta provincia, sus infancias eran en Portobelo, playa La Angosta, isla Grande,  en donde escuchaban historias de sir Francis Drake.

Noel Sánchez, uno de los creativos de Casa Bruja, les propuso el nombre de “Casa Bruja” y “fue amor a primer oído”, acota Pragnell.

“Nuestras cervezas contienen sabores  para todos los gustos, en especial para las damas. Hemos hecho desde cervezas con chocolate, hasta ácidas con sal... El que dice que no le gusta la cerveza, es porque no ha probado las infinitas posibilidades”.

CERVECERÍA MAESTRA

El maestro cervecero Alejandro Quiodettis, con 45 años de experiencia en Cervecería Chiricana y Cervecería Nacional, creó la Cervecería Maestra, con una oferta de tres tipos de cervezas.

“Decidí emprender con el apoyo de mis hijos, ya que al salir de la cervecería quería continuar elaborando lo que sé hacer”, narra. 

La cerveza rubia, que es una Pale Ale, en donde utilizaron cebadas alemanas y lúpulo norteamericano, “es una cerveza clara, rubia y tiene un rico sabor a malta; es 100% malta. “Respetando la ley de la pureza alemana, que permite hacer la cerveza con cuatro ingrediente: lúpulo, cebada, levadura y agua”, aclara.

La cerveza morena  es una Brown Ale, con cebadas pálidas, de malteada de Múnich, Alemania, que le aportan un color achocolatado; y la cerveza negra, elaborada con maltas pálidas y oscuras, para darle su color.

El producto se puede encontrar en restaurante Tomillo, La Pampa, Ten con Tua, Ferretti Gelato e Cafe, Panama Brews y en los jueves de cervezas artesanales en Local Eat Bake and Share, cuando son invitados una vez al mes.

“Estamos haciendo una muy buena cerveza,  de muy buena calidad y manejadas por personal panameño”.

LA RANA DORADA

Jacky Yaffe, fundador y gerente general de Rana Dorada, arrancó en 2012, con un pub en el Casco Antiguo. Entonces tenía la fábrica al lado del local.

“La Rana Dorada nació con el objetivo de darle a los panameños más variedad de cervezas de calidad, elaboradas localmente con todo el arte  y para disfrutar en ambientes 100%  cerveceros”.

Actualmente tienen una fábrica más grande en La Locería, en donde ofrecen tours gratuitos los viernes y los sábados y cuatro pubs, el original del Casco Antiguo, uno en vía Argentina, Costa del Este y San Francisco.

La Rana Dorada ofrece cinco cervezas básicas y otra de temporada. La Pale Ale es una cerveza lupulosa y afrutada, típica de los pubs ingleses, de color rojizo. La Porter es una cerveza negra originaria de Londres, con maltas oscuras y tostadas.

La Premium Pils es una cerveza clásica de Alemania, hecha a base de lúpulo noble alemán Hallertau.  La Blanche/Belga  es una típica cerveza con trigo malteado, lúpulo con cilantro, cáscaras secas de naranja y limón. La cerveza India Pale Ale  tiene aroma a lúpulo abundante de flores y cítricos. La cerveza de temporada es la Porter de Café.

Yaffe recomienda no beberlas tan heladas para alcanzar a disfrutar sus sabores y aromas, “que se pierden si se toman demasiado frías”.

EL REPUBLICANO

Al abrir el gastropub El Republicano, sus propietarios deseaban importar cervezas artesanales de Suramérica.

“Tengo cinco años de elaborar cervezas y me puse a hacer las recetas”, explica Antonio González-Ruiz, maestro cervecero del lugar, quien abrió el local con su primo Francisco González-Ruiz.

En el local elaboran tres cervezas tradicionales: Mal de Ojo Amber Ale, que se trata de una cerveza ámbar, que nació como un error, según explica al maestro cervecero.

“Trataba de hacer una cerveza estilo belga pero decidí usar lúpulos americanos, con una base de malta belga, enfocada más en toques tropicales y aromáticos con maracuyá”.

La Chacal (India Pale Ale), “fue otro error en la última cocinada”, explica el experto. “Me quedé sin gas cuando estaba terminando, me quedó una cerveza que no era tan amarga, como lo suele ser la  India Pale Ale, pero a la gente que nunca ha probado no les gustará por aromática y amarga”.

La Pie Grande tiene café (de Café Unido) y jarabe de arce, con azúcares fermentadas, lo que le da más cuerpo y sequedad. También ofrecen la de temporada, que en el pasado mes de diciembre fue Wiwichu, un Christmas Ale con notas de nuez moscada y jengibre.

BUENAS PINTAS

Buenas Pintas es una organización panameña dedicada a impulsar la cultura y la comunidad cervecera, de acuerdo con Noel Sánchez, uno de los fundadores y creativo de Casa Bruja.

“Somos beer bloggers en redes sociales con conexiones internacionales y productores del primer programa cervecero educativo en Panamá, un medio digital especializado”, cuenta.

Junto a José Carlos Blanco y Eduardo Ortega, cada uno con su propia historia y experiencia cervecera, le han añadido además promoción a la cultura cervecera del patio.

“Hoy hay cientos de marcas, locales e importadas, que compiten en los anaqueles, bares y restaurantes de todo el país”, expresa Sánchez.

Noel indica que las cualidades de una cerveza son: apariencia, aroma, sabor, amargor y textura.

¿A DÓNDE IR?

•Brew Stop (El Cangrejo y Marbella)
•Casa Bruja (‘Tap room’ en la fábrica, en Parque Industrial, Costa del Este)
•Biergarten (El Cangrejo)
•Animal Brew (Vía Argentina)
• Boquete Brewing Company (Boquete)
•El Republicano Gastro Pub (Coco del Mar)
•La Rana Dorada Brewpub (Vía Argentina, Casco Antiguo, San Francisco y Costa del Este) 
•Ferretti Gelato e Cafe
•Tomillo (Casco Antiguo)
•Ten con Tua (Vía Centenario)
•Istmo Brew Pub (El Cangrejo, Condado del Rey, El Cangrejo)
•La Pampa (Bella Vista)
•Local Eat Bake and Share (San Francisco)
•Panama Brews (Avenida Balboa)