Entre Nos

La incómoda verdad sobre la desigualdad

texto. Adriana Fernández Ibáñez

Abril 21, 2017
Panamá se encuentra en el puesto 47 del ‘ranking’ mundial en cuanto a la brecha salarial entre hombres y mujeres.

El  4 de abril se celebró el Día de la Igualdad Salarial. La fecha simboliza los meses adicionales que una mujer tendría que trabajar para ganar lo mismo que un hombre en el año anterior. Internacionalmente, las mujeres ganan en promedio un salario 23% menor al de los hombres. El panorama en Panamá está por debajo de esa cifra, con una brecha del 29%, según el Foro Económico Mundial de 2016.

Desigualdad salarial
Esto varía, por supuesto, dependiendo del tipo de trabajo, los niveles de educación y las regiones geográficas del país.
“Tenemos una compañía donde el gerente es un hombre y tiene una licenciatura y puede ganar unos 3 mil dólares, y también puedo tener una CEO mujer en una compañía y la chica puede tener una maestría y  el salario no le llega a 2 mil”, destacó Murary Pimentel, directora de la Oficina de Género e Igualdad de Oportunidades Laborales del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral.

En la última década se ha duplicado la tasa de profesionalización de la mujer en comparación con la de los hombres, y las mujeres conforman un porcentaje por arriba del 70% de los graduandos en la Universidad de Panamá.

Por cada seis hombres que ocupan una posición gerencial, existen tres mujeres en un cargo de este tipo, revela ONU Mujeres.
Pimentel explica que se trata de la percepción cultural de la mujer que tenemos. Las empresas privadas y públicas dudan en darles una posición o un salario alto pensando que no van a desempeñar su trabajo al mismo nivel durante los días que están en menstruación o cuando están en estado de embarazo, lo cual no es cierto. Ellas siguen haciendo su vida normal.

“Y también la parte aquella de que yo no puedo permitir que una mujer sepa más que yo”, comenta Pimentel. “Es un machismo que está bien disfrazado, pero que todavía existe”.
Luiza Carvalho, directora regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, sostiene que la denominada “penalización por maternidad” obliga a las mujeres a trabajar en la economía informal, a aceptar trabajos eventuales o a tiempo parcial, y esto tiende a ser mayor en los países en desarrollo.

“Aunque el empleo requiera los mismos esfuerzos y habilidades, o más, su trabajo está menos valorado y peor remunerado”, agrega Carvalho.
Tomás Chamorro-Premuzic, profesor de psicología de negocios en el College of London  plantea en un artículo del Harvard Business Review que los humanos confundimos la confianza con la competencia. Las mujeres pueden ser igual de competentes, sin embargo, no suelen demostrar el mismo nivel de confianza que presentan los hombres naturalmente. Y es precisamente ese comportamiento el que convence a los empleadores de que sean ellos los indicados para llenar las posiciones de liderazgo. Las mujeres, en cambio, tienden a proyectar humildad.

La arrogancia y el exceso de seguridad están inversamente relacionados con el talento para ser líder”, explica Tomás. “El sistema patológico que resulta, premia a los hombres por su incompetencia, mientras castiga a las mujeres por su competencia”. 

María Roquebert, directora de Gestión Social y activista de los derechos humanos de la mujer en Panamá, resalta que la Constitución le garantiza a ambos sexos igualdad en el trabajo, pero que se deben implementar leyes como las medidas de acción afirmativas para asegurar que las mujeres obtengan oportunidades equitativas.  
“Hasta que no reconozcamos la desigualdad, muy poco vamos a hacer en ese avance para una democracia real, viva y paritaria”, dice Roquebert. “¿De qué democracia estamos hablando cuando la mitad de la población vive en condiciones tan desiguales y excluidas de los beneficios del desarrollo?”.

Para remediar la brecha salarial, Carvalho opina que se debe eliminar la discriminación en los procesos de selección, adoptar ciertas leyes como las que mencionó Roquebert, y erradicar los estereotipos que categorizan las profesiones como masculinas o femeninas. Más mujeres deben también incorporarse a las carreras científicas, tecnológicas, de ingeniería y matemáticas.
ONU Mujeres ha lanzado programas en Panamá como la Plataforma de Campeones por la Igualdad de Salarios y la campaña #BastaAlRobo, con el fin de concienciar a las personas sobre esa brecha salarial.

De acuerdo a estimaciones que reporta la organización, esta brecha no se corregirá sino hasta  2069, a menos que cambien las cosas. Se teme que ciertos fenómenos dentro del mercado laboral y la economía mundial podrían agravar la situación. No obstante, prevalece una perspectiva positiva para las mujeres profesionales.
Las mujeres han asumido mayores retos; lógicamente, nuestra cultura a veces no nos acompaña en esos éxitos, pero no podemos dejarnos, tenemos que continuar”, manifiesta Pimentel. “Con el trabajo y ser organizadas, nosotras un día vamos a poder extinguir la brecha, por lo menos minimizarla al 1%. Eso sería lo ideal”.