Entre Nos

Dar sin esperar, no hace falta agradecer

texto. Roxana Muñoz

Abril 17, 2017
Hay muchos que ayudan con discreción.

Cinco profesionales de diferentes ámbitos en Panamá comparten sus experiencias con donadores anónimos y personas que apoyaron una causa que consideran buena, sin ánimo de aparecer en la lista de agradecimientos.

 

‘DONAR SANGRE ES UN ACTO DE SOLIDARIDAD PURA'

“Un ejemplo de  dar sin esperar reconocimiento es la donación voluntaria de sangre, un acto de solidaridad pura porque no sabes quién la recibirá, pero con ello estás dando vida.
Recuerdo una vez que una empleada necesitaba sangre urgente para operar a su mamá. Justo por esos días teníamos en la empresa una colecta de sangre con el busito del Oncológico.

Yo pedí al banco de sangre que de la sangre recaudada dieran a ella la que necesitaba. Me llamó llorando un día a las 6: 00 a.m. para agradecerme porque a su mamá la iban a operar.

Le dije que en realidad su agradecimiento era para los compañeros que donaron.
Yo estuve en su posición.

Mi mamá tuvo cáncer y es horrible cuando te dicen en el hospital ‘si no consigue la sangre no la operamos’. Pienso en lo difícil que es para personas de muy escasos recuersos enfrentar una situación como esa.

Por eso es importante el trabajo de Sangre Panamá, una oenegé que promueve la donación voluntaria, que en Panamá es bajísima.

- Jackie Souter, gerente de responsabilidad social y comunicaciones

 

‘DEN MÁS ALMUERZOS, POR FAVOR’

“No es común recibir aportes de forma anónima, quizás por eso cuando llegan te sorprenden de tal manera que sales de la rutina y te pones a pensar.

Hace tres años recibí una llamada de una persona adulta mayor.

Se quejó de que la habían dejado esperando en el teléfono.

Me disculpé, la recepcionista se había incapacitado, y le pregunté en qué podía ayudarle.

Me contó que vio en el banco un sobre de la campaña Dona un Almuerzo de Fe y Alegría Panamá y que luego había visto una cuña en la televisión, por eso quería apoyar.

Habían pasado tres  meses de la campaña, pero la televisión seguía pasando la cuña. Yo no estaba enterada.

Él me pidió que verificara la cuenta. Depositó 500 dólares.

Él no sabía de banca en línea ni de transferencias por internet; había ido al banco a depositar.

No quería que nadie supiera de su aporte, no pidió agradecimiento. Solo me solicitó: “Den más almuerzos, por favor”.

- Sharon Pringle Félix, responsable de comunicaciones en Fe y Alegría Panamá

 

‘ME PIDIÓ QUE NO LA MENCIONARA EN LOS AGRADECIMIENTOS’

“Como cuentacuentos, he recibido solicitudes para visitar lugares donde se trabaja con niños. Una amiga me contrató para que fuera al Hogar Malambo y a las Aldeas SOS a ofrecer una función de cuentacuentos. Me pidió que no la mencionara en los agradecimientos.

Me han hecho peticiones iguales en otras ocasiones. Son personas que donan sin esperar ningún crédito y son felices viendo a los niños reír en las fotos que subo a las redes sociales.

Cuando sea grande, quiero ser como ellas”.

- Carlos Fong, escritor y cuentacuentos

‘MUCHOS ESCOGEN DAR SIN QUE SE REVELE SU IDENTIDAD’

“En el Festival San Francisco de la Montaña hemos hecho campaña de fondos de goteo o crowdfunding [en estos casos, a los donantes se les suelen dar boletos y otras recompensas]. Algunas personas me han llamado para comentarme que prefieren dar al festival y no a la campaña, pues no quieren que se sepa su identidad. Al aclararles que podían donar de manera anónima, lo hacían así.

En el Festival de 2014 hicimos una ceremonia para entregar las recompensas a los donantes y había tantos anónimos que casi la mitad se tuvo que entregar después.

Por otra parte, mientras fui presidente de la Alianza Francesa (2012 a 2016) supe de la existencia de dos personas que casi todos los años donaban a la Alianza anónimamente, con la condición de que el dinero se usara, en el caso de uno, en libros (feria del libro, presentaciones de obras, compra de material didáctico), y en el del otro, en actividades deportivas”.

- Edilberto González Trejos, organizador del Festival San Francisco de la Montaña

PADRINOS DISCRETOS 

“Desde que Monseñor Rómulo Emiliani creó la Fundación Pro Niños de Darién fue un gran alivio para miles de niños. Como no tenían nada para comer en casa, los padres no mandaban a sus niños a la escuela, y a los que mandaban se desmayaban por el hambre, por eso nació la iniciativa de crear los comedores escolares al lado de los salones de clases.

Hoy se brinda a 7 mil 500 niños desayuno y almuerzo  diario. Esto es posible con la colaboración de los padrinos, entre los cuales recibimos muchas donaciones anónimas. Te comparto algunos ejemplos que hemos visto en estos años:

  • Cada año recibimos la llamada del ejecutivo de un banco local que nos confirma que uno de sus clientes depositó a nuestra cuenta, pero que no puede revelar su identidad, a solicitud de él.
  • Personas en el extranjero visitan nuestra web y a través de ella o de depósitos bancarios envían su aporte.
  • Una y hasta dos veces al año hay un donante que, ya por tradición, hace su donación sin solicitar recibo, solo aparece el mismo monto los mismos meses.

Además, contamos con una veintena de personas anónimas que dona sumas de dinero pequeñas, pero constantes.
Atendemos a muchos niños y nos mantenemos en una constante búsqueda de personas que se deseen comprometerse con la causa y donar B/. 20.00 mensuales para apadrinar a un niño. Si quieren conocer más de nuestro proyecto, les invitamos a la página web www.darien.org.pa y a contactarnos al teléfono 264-4333”.

- Reyna Delgado, encargada de comunicaciones de la Fundación Pro Niños de Darién