Belleza

Rostro y cabello protegidos bajo el sol

texto. Anahil Trómpiz Torres

Febrero 17, 2017
Ante los rayos UV, el cuidado de la piel debe ser extremo. La misma precaución se debe tener con la melena.

El sol que tomaron nuestros abuelos no es el mismo al que nos exponemos hoy. Al redactar esta nota, el índice ultravioleta en la ciudad de Panamá marcaba el número 10, un rango muy alto, para el que incluso se recomienda no exponerse a los rayos ultravioleta. Este índice -o mayor- suele registrarse la mayor parte de esta época, lo que significa que, de salir al sol, debemos hacerlo reforzando la protección.

La dermatóloga Yariela Grajales es enfática en esto. Dice que hay que ser “extremo y detallista” en tomar precaución con respecto al sol. Es recomendable utilizar ropa con protección UV, piezas especiales que absorben y bloquean gran parte de la radiación. El uso de protector solar (y reaplicárselo cada dos o tres horas) es ineludible. Además, existe la opción de cápsulas que se toman antes de la exposición solar.

En estos casos, el cuidado de la piel no es solo durante, sino posteriormente. Grajales detalla que existen productos reparadores del ADN celular que ayudan a revertir el daño solar. La alimentación también influye. Consumir alimentos con antioxidantes (frutos rojos y cítricos) permitirá eliminar los radicales libres.

La melena también merece su parte

Para la estilista Lupita Hassan, el cabello se debe cuidar de la misma manera que la piel, ya que también se ve afectado por la exposición a los rayos ultravioleta.
Las personas que más cuidado deben tener son las que tienen el pelo procesado químicamente (con tinte o mechas). De no hacerlo, advierte que el color y la textura del cabello pueden sufrir las consecuencias (se verá reseco, debilitado y frágil).
Hassan recomienda aplicarse un producto con filtro UV y cubrir la cabeza con sombreros, gorras, bandanas o cualquier otro accesorio.

El filtro UV capilar se debe aplicar de la misma manera como se usa el protector solar en la piel; se debe reaplicar cada dos o tres horas. Se sugiere rociar el producto en la melena y peinarla en una trenza o en una cola para evitar que todo el cabello quede expuesto al sol.

El cuidado posterior también es indispensable. Si el cabello se mojó con el agua de piscina o playa, requiere lavarse con un champú de limpieza profunda, aplicar un acondicionador o tratamiento (según las necesidades del cabello) y luego, una crema para peinar. Esta afianzará la hidratación del tratamiento.

Hassan advierte que si la persona se moja el cabello todos los días, todos los días debe lavárselo y seguir esta rutina. No retirar el agua salada o el agua con cloro es “caótico”, sobre todo en aquellas cabelleras con mechas.